El desfiladero de Los Gaitanes

El desfiladero de Los Gaitanes

En pleno corazón de la provincia de Málaga, delimitado por las regiones montañosas de Ronda y de Antequera, y separando las planicies del norte de la provincia de las tierras del valle del Guadalhorce y de la región de Campo de Cámara en el sur, se encuentra un territorio magnífico que alberga tesoros de la Historia y paisajes espectaculares.

Un entorno en medio del cual, con el tiempo, los pueblos han podido prosperar y dónde en particular, a lo largo del último siglo, se ha desarrollado un floreciente conjunto de infraestructuras hidráulicas y de almacenamiento de energía eléctrica, como elemento conectador, un modesto camino de servicio conocido con el nombre de Caminito del Rey, que atraviesa no se sabe por qué milagro, el paraje natural del Desfiladero de los Gaitanes.

Autor: Pirkillo-Pixabay

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El desfiladero

En el plano administrativo, estas alturas que forman un relieve de un incontestable valor geomorfológico, medioambiental y paisajista, están situadas en las comunidades de Ardales, Álora y Antequera.

El Desfiladero de los Gaitanes también forma parte del paraje natural situado en la parte occidental de la Cordillera Bética. Está compuesto de un conjunto montañoso separado del Torcal de Antequera por las explanadas de roca sedimentaria. Aglutina las montañas de Abdalajís, de Uma, de Llana, del Tajo del Cuervo y del Salto de la Zorra, formando un sistema donde predomina la piedra calcárea.

El Caminito del Rey

Este paraje, situado en los entornos de El Chorro, es sin lugar a dudas uno de los más bellos y de los más cautivadores de la provincia de Málaga. Las impresionantes gargantas abiertas por el río Guadalhorce alcanzan en algunos lugares alturas máximas de 300 metros y anchuras inferiores a los 10 metros.

Desde la antigüedad, el magnífico enclave del paraje natural del Desfiladero de los Gaitanes y las localidades de alrededor representan un centro neurálgico para el desarrollo de las sociedades humanas de la región. Sus indiscutibles valores naturales, estratégicos y paisajistas, pero también su extraordinaria belleza, han atraído a lo largo de la historia a personalidades célebres, e incluso a pueblos enteros que supieron encontrar en este maravilloso entorno la inspiración para realizar diferentes actividades de todo tipo.

Un camino muy útil

En el seno de este conjunto de pueblos y de enclaves naturales, el pequeño, sinuoso y accidentado Caminito del Rey reviste hoy en día, al igual que en el pasado, un valor fundamental de lazo conector. Compuesto de pasarelas de hormigón enganchadas por encima de los profundos barrancos del Guadalhorce en el espectacular Desfiladero de los Gaitanes, fue construido con una intención puramente útil, la de unir de forma rápida las dos extremidades de una central hidroeléctrica moderna a comienzos del siglo XX.

Hoy en día, este camino que durante decenios sirvió para comunicar a los habitantes de la región y facilitar su vida cotidiana, está a punto de desaparecer. La acción de la naturaleza, pero igualmente la mano del hombre, han conducido a la degradación y al abandono de esta modesta pero impresionante vía de comunicación, y por consiguiente a la pérdida y al olvido de una parte importante de la historia colectiva de los hombres y de los pueblos que se desarrollaron y crecieron gracias a su presencia.